Luis XIV, rey de Francia, fue conocido entre otros motivos por su afición al arte del buen comer. Su legado quedará para siempre marcado por la idea clave de disfrutar a la mesa, no solamente con la compañía, sino hablando con los comensales de lo que se come.  Dicen de hecho que su apetito era tal, que aún en palacio, era  muy propio de él recordar con anhelo los grandes banquetes de sus antepasados, y repetía sin reparo que “Nosotros no comemos como los antiguos, nos limitamos a picar”.

Es una pena que de eso hayan pasado ya 300 años, porque La Moraga podría haber satisfecho todas las expectativas del llamado “El Rey Sol”. En la famosa calle de los restaurantes, en Jorge Juan 22, se erige un lugar donde el buen comer está a la altura de cualquier comensal.

Tanto si lo que se busca es un gran banquete, como si anda a la caza de unos excelentes pinchos, Jorge Juan 22 satisface las expectativas de todo buen glotón. Eso sí, lo hace de una manera diferente, con una carta original y sugerente: cocina de vanguardia con base en lo tradicional.

¿Cómo se lleva este concepto, últimamente tan manido, a la realidad? No todos los apasionados de la gastronomía pueden disfrutar de una experiencia Michelin en uno de sus reconocidos restaurantes. Sin embargo, cualquiera puede experimentar sus sabores en La Moraga, donde la carta  reproduce con sorprendente semejanza algunas de las “obras” de los grandes chefs, como es el caso de David Muñoz y su “Tigre”.

Cocina verdaderamente moderna, con técnicas que a su nivel, son complicadas. Se trata de acercar la experiencia al comensal, de dar a conocer esos platos a los bolsillos no tan holgados.

Para comenzar, se puede abrir boca con platos como la sopa fría de Ajoblanco Piña Colada o la tapa de ensaladilla con ventresca de atún y aceitunas, dos entrantes fríos y aunque tradicionales, chocantes. Para continuar, muy recomendable el Huevo Millesime y espectacular la hamburguesa de rabo de toro.

Una oda a la gastronomía en un ambiente admirable: un servicio atento, amable y correcto y una decoración que llama la atención por su sencillez, estilo nórdico, que combina tonos fríos y cálidos, logrando un entorno acogedor y luminoso.

Pero lo mejor está todavía por llegar, en la parte de arriba se esconde lo más gamberro de la sobremesa: Charly´s bar. La copita de después de comer, el magnífico cóctel de afterwork o el primer combinado de la noche. Un espacio donde las canalladas de uno de los mejores barmans a nivel europeo, Carlos Moreno, por fin han encontrado su lugar.

La Moraga 

Dirección: Calle de Jorge Juan, 22, 28001 Madrid
Teléfono:914 35 45 51
Precio medio: 35 euros