Las primeras ráfagas de frío, aparte de indicar que se acerca el invierno trae también alguna que otra alegría gastronómica.

Otoño es la mejor época para disfrutar de las mejores setas. La humedad de la estación favorece y hace brotar estos exquisitos hongos que tantos y tan variados platos ofrecen.

Para disfrutar de la buena micología, ofrecemos los 10 mejores restaurantes donde comer las mejores setas en Madrid de temporada.

El Imperio(Calle Galileo,51) es uno de los más tradicionales y famosos templos de la micología madrileña. Perfecta para los que quieren disfrutar de una buena oferta calidad-precio. Setas para todos los públicos, incluso para los más curiosos que se atreven con todo tipo de variedades.

El Brote (Calle Javier Ferrero, 8) se encuentra actualmente muy demandado por su variedad gastronómica. Tanto es así que para acudir, los comensales deberán realizar una reserva previa. Merecerá la pena para probar la fusión de platos como las Trompetas negras con lomo o la lubina con setas de cardo y níscalos. Un manjar que requiere ir con calma y pedir consejo al creador de los platos, Eduardo Antón.

Un pedazo de Soria en Madrid se encuentra en La Cocina de María Luisa (Calle Jorge Juan, 42). En este local las setas tienen un papel muy importante. María Luisa Bnazo, se ha convertido en una buena representante de la cocina soriana, una de las provincias con más fama en lo que a la micología se refiere. En “temporada alta” hay que dejarse aconsejar, porque la carta se va completando con lo que el mercado va ofertando por lo que las opciones son múltiples y tentadoras.

El chef del Restaurante Piñera (Rosario Pino,12) considera las setas como una de sus propuestas clave para sus platos. Los comensales pueden disfrutar del huevo asado con guiso de setas y oloroso, el carpaccio de Amanita con praliné de frutos secos y fideos de arroz o la trufa trufada, para los fanáticos micófagos.

Nonsolocaffé (Calle Río Rosas,52) ofrece entre sus recetas otoñales setas en disfrazadas de cocina italiana. Un buen risotto con boletus, calabaza y crema de queso Asagio del Véneto que se deshace con solo mirarlo.

Otro local italiano como Mercato Ballaró (Calle Santa Engracia,24) apuesta también por la incorporación de setas a su menú. Es el caso del boletus servido en carpaccio, risotto, saltado con parmesano o con pasta fresca. También cuentan con raviolo grande con huevo, espinacas, setas y requesón.

Al natural, las setas también se pueden degustar en la capital. En Rooster (Calle Juan Bravo,25) apuestan por la ensalada de amanitas con hojas tiernas de acelgas y vinagreta de piñones, las cabezas de boletus asadas o el rape con lenteja verdina y chantarela.

Si seguimos la ruta encontramos un bar un tanto peculiar. El Cisne Azul(Calle Gravina,27),lejos de su tradicional estilo exterior demasiado sencillo y típico de bar de barrio, se esconde una de las mejores ofertas micológicas de Madrid. Todos los amantes de las setas se reúnen en el conocido bar por su especialidad. Un lleno total sin reserva donde se puede tomar todo tipo de setas: rebozuelos, senderillas, perrechicos, de cardo, de roble, boletus edulis, chantarellas, colmenillas, trompetas de la muerte… Preparadas de diferentes maneras, a la plancha o en carpaccio por ejemplo, todas ellas están elaboradas de tal forma para conservar los sabores puros.

Para concluir, las hermanas Pedrosa se encuentran al frente del conocido restaurante palentino Villoldo(Calle Lagasca,134). A la hora de seleccionar las setas para sus paltos, acuden a los mejores proveedores: la Sierra de la Culebra en Zamora donde abundan níscalos y algunos boletus de la comarca palentina de Valdavia, las senderuelas de las montañas de Palencia y las setas de cardo de Tierra de Campos. Con tanta variedad es fácil realizar platos como la Menestra de setas, el Revuelto de hongos con cebolla confitada y foie o la Amanita casera en papillote.