Las navidades son fechas complicadas ¿Quién lo duda? Nos vemos obligados a soportar con entereza raciones tamaño dinosaurio, compartir tiempo de más con familiares “intensos” hasta decir basta y, por si fuera poco, pasar por la crisis anual de pensar y elegir regalos para el resto. Aunque pueda pensarse que es una película, pesadilla antes de navidad existe en el mundo real y se refiere al periodo de tiempo de nervios, sudores fríos y estrés al que nos sometemos cada vez que tenemos que idear la lista de presentes navideños.

Si consideras que ya has regalado bastantes colonias, carteras y corbatas o empiezas a sospechar que tu pareja no volverá a tolerar un fallo como el del pijama, echa un ojo a la lista de regalos gastronómicos diferentes que te proponemos. No podemos asegurarte que triunfarán pero corres menos riesgo que sacando el USB sin seguridad y seguro que eso ya lo has probado alguna vez.

1. ¿Qué te parece elegir un menú degustación y enviar la invitación por correo postal a tu acompañante? Convendremos que no es lo mismo el whatsapp de todos los días a recibir una sorpresa en tu buzón que se salga del “donde siempre”. Para evitar ataques perezosos de última hora, fallos con ese “intro” llamado sello y demás despropósitos, el Mesón Txistu se ocupa de todo. La única dificultad que vas a tener que superar es elegir uno de sus cuatro menús degustación, que adaptados a todo tipo de gustos y con diversas opciones para tu bolsillo, puedes encontrar más información aquí. Una vez pagado el famoso restaurante madrileño se encarga de hacer llegar por correo postal al afortunado/a los tarjetones de invitación donde se puede consultar el menú y la ubicación del restaurante.

2. Pocas personas rechazarían un día de spa con piscina de hidroterapia, jacuzzi, baño turco, duchas de aceites esenciales etc que acaba con un almuerzo. Ya sea para disfrutarlo tú mismo o como indirecta: “vamos a relajarnos un poquito”, el plan parece no tener lagunas. Además, a la experiencia Spa y menú gastronómico para 2 en Wellsport Club se suma el orgullo de poder decir con la boca bien grande: “yo en navidades sí he ido al gimnasio y además varias horas”. Además, en el plan que se propone la comida promete respetar la tan lejana operación bikini ofreciendo un menú equilibrado que incluye primer y segundo plato con postre y bebida y que varía según el día.

3. Todas las mujeres, aunque lo neguemos, necesitamos ratos de “marujonas” con nuestras amigas. Si durante esos periquetes de felicidad te peinan, te maquillan, te alimentan y te tomas una copa, mejor que mejor. Este es el plan que precisamente propone Blow Dry Bar, un concepto que aúna la necesidad de cuidarse y el placer de comer. Entre otros servicios sus beauty partys te permiten disfrutar de una sesión de peinado y relajación mientras te pones morada con un snack que, dependiendo de la hora del día, puede variar de un desayuno compuesto por café y croissant a un cóctel de fin de semana.

4. En toda lista de regalos siempre tiene que haber alguno “puñalada”. Si conoces a algún especialista en la sección de congelados, ese ser cercano que casi quema su cocina, o lo que es peor, la tuya o a ese nuevo “Arguiñano versión casera” al que se le hayan acabado los recursos, te proponemos una de las tarjetas regalo de la escuela Sueños de Cocina. Abierta para cualquier taller Premium o para algún taller determinado, sea como sea, ya es algo más original.

Sea como sea, estas navidades dale una alegría a tus semejantes, innova y encuentra una excusa para disfrutar de lo que más nos gusta: el buen comer en Madrid.