Entramos en Luzi Bombón, uno de los restaurantes más de moda de la capital, en donde nos espera Perico Cortés, miembro de la dirección del Grupo Tragaluz. Luzi Bombón es su segundo local en Madrid, tras el también exitoso Bar Tomate, de los 18 que conforman a día de hoy el grupo.

Tras dos locales en boca de todo el mundo, Cortés reconoce haber dado con una tecla que demandaba Madrid: locales con un equilibrio entre calidad, precio, gente y estilo. Es más, identifica el Bar Tomate como el primer local capitolino para cenar y quedarse a tomar una copa despues rodeado de «gente guapa».

Ambos establecimientos se caracterizan principalmente por dos típos de público, según las horas. Por un lado, ejecutivos y empresarios, que destacan en las comidas entre semana y los afterworks. Por otro, más asociado con la noche, los grupos de amigos.

A la hora de gestionar un restaurante, Perico considera que «lo más importante es saber llevar el día a día, que no te coma», y estar atentos a las reacciones de los clientes, a la calidad del servicio, y a todo aquello que pueda dar información para mejorar. «Vivir cada día como una final», destaca.

La importancia del día a día radica en su base de negocio. Como él mismo reconoce, en el grupo Tragaluz no montan locales para que estén un año, si no para que perduren. Después de que el Bar Tomate se convirtiera en uno de los must de la ciudad, han conseguido mantener el nivel y una afluencia más que considerable una vez pasado el boom. Y levan el mismo camino con Luzi Bombón.

Van a tener más trabajo en Madrid: según el propio Cortés, Grupo Tragaluz proyecta abrir dos nuevos locales en la capital a final de primavera. De momento están dando las últimas pinceladas a los proyectos que acompañarán en esta ciudad a los exitosos Luzi Bombón y Bar Tomate.