Considerado por muchos el Dalí de la cocina española, Ferrán Adriá es conocido por su capacidad para aunar la creatividad y la locura en la cocina. Sus recetas, que atraviesan los límites sensoriales de sus comensales, le han llevado a formar parte del elenco de los mejores chefs del mundo.

Su historia es la de la persistencia y el trabajo duro. A sus inicios con la pila de platos en la cocina le siguió su primer trabajo en el Bulli. Allí en poco más de año y medio pasó de ser uno más del equipo a jefe de cocina. Tras la restauración creativa en la que colaboró activamente con el entonces director de El Bulli y socio de Adrià, Juli Soler Lobo, la fama y el reconcomiendo comenzaron a asentarse como parte del establecimiento. Tanto es así que en pocos años el restaurante fue distinguido con la tercera estrella de la guía Michelín.

Desde entonces, la labor del chef español se centró en la creatividad y la innovación, dando lugar a una autentica revolución en torno a la “nueva cocina” española. Entre sus creaciones se encuentran técnicas como la deconstrucción, la esferificación o la mutación del concepto de fast-food por el de good-food.

En el año 2000 inauguró El Bulli Taller, donde la experimentación y la creación de nuevos platos dieron lugar a más de mil nuevas recetas.

Actualmente, después de haber sido protagonista de portadas de todo el mundo, y lograr convertirse en el maestro de la nueva generación de la “nouvelle cousine”, continúa innovando y fundando el concepto de la gastronomía como la suma de ciencia, arte e historia