La historia de Juan Mari Arzak es una historia labrada a base de duro trabajo y experiencia. Su cultura gastronómica se remonta a una larga tradición familiar que llega hasta sus abuelos. No hay que olvidar que fueron ellos los encargados de construir hace más de 100 años la casa donde se asienta actualmente el Resutante Arzaky que en aquella época fue una bodega y taberna de pueblo.

Con tan sólo 19 años entró en la escuela de hostelería de la Casa de Campo en Madrid. Pero, y como él mismo afirma, “A pesar de que empecé a relacionarme con la cocina cuando era un niño, nunca penséque llegaría a ser cocinero”. Desde luego estaba bien equivocado.

Tan sólo  unos años más tarde, su madre, de la que dice que fue su maestro principal, le cede una parte de su negocio para que realizase ahí sus experimentos, que aquel momento, dependían fundamentalmente de una parrilla donde se hacían carnes a la brasa.
Durante la década de los 70, y tras años de duro trabajo en el Restaurante Arzak, el nombre tanto del chef como del restaurante, comenzaban a ser un referente a nivel nacional e internacional. De este modo, a la edad de 32 años recibió el Premio Nacional de Gastronomía y el restaurante obtuvo la primera estrella de la prestigiosa Guía Michelin.
Desde entonces, los galardones comenzaron a ser una costumbre en él. Mejor cocinero de España por la Revista Club de Gourmets 1983, Mejor restaurante de España por la misma revista un año más tarde, y finalmente, en 1989 recibe la tercera Estrella Michelin
Desde la década de los 90, ha sido una de los principales representantes de la cocina vasca fuera de nuestras fronteras. Apostando por lo vanguardista, pero sin perder su identidad, Arzak se ha ganado un hueco en distintos foros y certámenes tanto a nivel nacional como internacional: Salón Internacional del Club de Gourmets, Fórum Gastrónomic, Madrid Fusión, BCN Vanguardia y San Sebastián Gastronomika entre otros.
Pero a pesar de que parece encontrarse ya en la cúspide, él sigue trabajando y modernizando su cocina. De hecho, con el fin de tener más tiempo que dedicar a la investigación y seguir difundiendo la gastronomía española, ha delegado en su hija, Elena Arzak,  parte de la jefatura de la cocina del restaurante familiar. Nombrada en 2012 Mejor Chef del Mundo Femenino Veuve Clicquot, forma junto a su padre un tándem perfecto que atrae al norte del país a los amantes de la cocina contemporánea.