Es hora de sacar del armario todos los modelitos de verano y empezar a lucir tipo. Pantalones cortos, camisetas de tirantes… Es llegar el calor y que todos nos pongamos a enseñar los resultados de nuestro régimen. Sin embargo, hay muchos que se quedaron con la “barriguita” de la cuesta de enero y aún no han puesto ningún remedio a la llamada “curva de la felicidad”.

Todos ellos deben saber que ya es hora de comenzar con la temida Operación Bikini, eso sí nunca hay que pasarse con las dietas ni obsesionarse. Saltarse la dieta no es ningún pecado capital , de hecho hay veces que es inevitable e incluso la mejor opción. Las terrazas, el picoteo con los amigos y las cervecitas al sol son imprescindibles de esta época que no se pueden perdonar.

Lo más importante de saltarse la dieta es saber cómo hacerlo. Si te saltas la dieta con cabeza podrás disfrutar de los placeres gastronómicos sin que esto suponga ningún remordimiento ni tenga consecuencias en el proceso de adelgazamiento. Solo hay que seguir los consejos de los nutricionistas y tener un poco de autocontrol.

Una de las claves de un buen régimen es no eliminar de nuestro organismo ningún tipo de nutriente, es decir, debemos seguir consumiendo hidratos de carbono, proteínas y grasas y dejar a un lado el mito de que los alimentos que poseen alguna de estas propiedades engordan. Lo más importante es no consumir cantidades excesivas e intentar no ingerirlos en la hora de la cena.

No tiene ningún sentido pasarse la semana con un alimentación estricta y que al llegar el fin de semana se tire todo el trabajo por la borda. Eso de “hago dieta solo entre semana” es un método poco efectivo, ya que tu cuerpo absorberá todo lo que no ha recibido de lunes a viernes. A pesar de esto, es verdad que los días no lectivos son el mejor momento para darnos un capricho, y podemos hacerlo, pero en pequeñas cantidades y solo en una de las comidas.

Si eres amante del chocolate no te prives de él, tomarte una onza cada noche antes de ir a dormir no va a hacer que no te quites ese “flotador” tan molesto. Al contrario, eliminar completamente de la dieta este tipo de alimentos puede producir ansiedad y disparar así el apetito.

Llega el domingo y todos salen a la calle a disfrutar del calor con un buen vermut entre amigos, pero tú tienes que rechazar el plan por miedo a que peligre tu dieta. No hace falta que te pierdas ese tipo de acontecimientos ni que estés en ellos a manos vacías. Lo importante es que se tenga un poco de ojo con lo que se tome. Como ya hemos dicho en reportajes anteriores la cerveza y el vino son las bebidas alcohólicas que menos engordan, además poseen múltiples beneficios para la salud, por lo que tomarse una no tendría porque suponer un peligro para la Operación Bikini.

Por último recordar que el jamón serrano es altamente recomendable para una dieta saludable, debido a que tiene propiedades altamente beneficiosas para el cuerpo. Es preferible evitar la versión bocadillo y prepáralo en un plato para eludir la ingesta de pan. Puede ser un aperitivo perfecto, al igual que el pincho de tortilla.