¡Qué viva el vino! Ese gran aliado de las carnes, el queso y el jamón serrano. Una bebida que resulta muy familiar en nuestra gastronomía y que es capaz de dar un toque diferente a cualquier velada. Un clásico que goza de muy buena salud en nuestra tierra. En definitiva el maridaje perfecto para cualquier ocasión.

Ahora que está a punto de llegar el Día de la Madre podría ser un regalo estupendo para ella. Seguro que ya está cansada de pañuelos, colonias y collares. Además si le cuentas todos los beneficios que tiene para la salud, seguro que no puede resistirse a beberse una copita. Y es que los vinos tintos poseen múltiples activos positivos para el organismo.

Uno de los más sorprendentes y que poca gente conoce es su función anti grasas. Según diversos estudios científicos el consumo de vino tinto activa al gen encargado de impedir la formación de nuevas células de grasa y ayuda a movilizar las que ya existían. Por tanto previene la obesidad, siempre que se tome de forma moderada. De hecho es una de las bebidas alcohólicas que menos engordan.

Ir todo el día corriendo de un lado a otro es algo común. Entre el trabajo, la casa y la familia se lleva un nivel de estrés muy elevado. El estrés es el causante de diferentes dolencias, además crea una sensación de cansancio y debilidad  que no nos deja continuar con la jornada. Con una copa de un buen tinto estos síntomas se pueden ver aliviados, ya que esta bebida tiene propiedades euforizantes, estimulantes y desinhibidoras . Al degustarlo se liberan endorfinas en dos partes del cerebro produciendo un efecto placentero.

Ya dijimos en un artículo anterior que la cerveza potencia la inteligencia y es buena para la memoria. Pues el vino no se queda atrás, ya que según un estudio de la Universidad Clínic de Barcelona se revela que el consumo moderado de vino previene la demencia gracias a que contiene un alto nivel de polifenoles y antioxidantes en su composición.

Y por último destacamos las propiedades que tiene para el corazón, porque ya se sabe que al ese músculo es mejor tenerlo contento. Y eso se puede conseguir bebiendo un vaso de caldo, éste aumenta el colesterol bueno en la sangre previniendo enfermedades cardiovasculares.