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Para muchos, la dieta de navidad consiste en dar la vuelta a la famosa pirámide de nutrición e ingerir raciones tamaño dinosaurio. Bromas aparte, las navidades son una época en la que inevitablemente nos relajamos y, al tiempo que tendemos a ser más caprichosos con ciertos platos, nos mostramos más condescendientes con las cantidades, composiciones, horarios de las comidas etc.
Aunque en cierto modo es inevitable que nos demos algún que otro mimo gastronómico, sí debemos mantener cierto control sobre nuestra alimentación. Por ese motivo, desde Sabormadrid.es os presentamos una serie de consejos para evitar los disgustos con la báscula en enero.
En las reuniones familiares sucede que solemos reunirnos una gran cantidad de personas, y generalmente siempre se ha de esperar a unos y otros. Mientras esperamos podemos convertir los aperitivos en nuestro gran aliado. Ingerir algún picoteo sano media hora antes de la comida ayudará a calmar un poco el hambre y engañar un poco al estomago. No obstante, no debe olvidarse que se trata de un aperitivo, no de una pre-comida a la que prosiga otro gran atracón.
Nuestras decisiones a la hora de seleccionar las comidas son fundamentales. Siempre que podamos debemos decantarnos por pescados o mariscos antes que las carnes y afrontar el tema del alcohol con cabeza. La sidra, el vino tinto, el cava y el champagne son las bebidas que menos calorías aportan. Además, servirse moderadamente un poco de cada plato nos ayudará a saciarnos sin quedarnos con las ganas de disfrutar de los distintos sabores.
Compensar una comida copiosa con almuerzos más moderados en los que se incluyan alimentos desengrasantes es un consejo muy recomendable. Sin embargo, no es adecuado en absoluto sustituir comidas (las de antes o después del atracón) ya que el metabolismo entra en “modo ahorro” y ralentiza su funcionamiento.
Por último, la mejor manera de redimir nuestros “pecados gastronómicos” es mantener unos hábitos alimenticios correctos, “reinvertir la pirámide otra vez” y por supuesto, incluir un ejercicio que complemente a las caminatas por centros comerciales y los maratones de limpieza tras las comidas.







