El uso de los edulcorantes siempre ha despertado cierto debate. Diversas teorías defendían su carácter perjudicial para la salud, e incluso se llegó a asegurar que podían producir cáncer.

Hace tiempo, en el reportaje sobre los mitos y las verdades del azúcar, el Presidente de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA) el, Doctor Antonio Villarino Marín, ya respondía a la pregunta ¿son los sustitutivos del azúcar dañinos?

 “Hay algunos endulzantes que son  naturales y que tienen el problema de que al final pueden volver a transformarse en glucosa  y, además, tienen la misma cantidad de energía que el azúcar, ahí ya hablaríamos de engordar”.  En cuarto a los artificiales “no están mal, pero no hay que abusar de ellos. Desde luego no está demostrado que sean cancerígenos”. Incluso, tomar un par de pastillas de sacarina al día, por ejemplo para endulzar el café, es recomendable porque son ‘calorías gratis’”.
A este respecto, los edulcorantes vuelven a ser actualidad: El último informe presentado en Bruselas en el Congreso de la International Sweeteners Association y publicado en la revista “Nutrición Hospitalaria” sostiene que el consumo de los llamados ESBC no están relacionados con la aparición de ciertas patologías como las cardiovasculares, neurológicas, cáncer o incluso problemas con el embarazo.
Lo que es todavía más curioso, teniendo en cuenta el consumo entre los españoles, el consumo de edulcorantes ha reducido la aparición de caries dentales. Igualmente, según el estudio, se recomienda el uso de edulcorantes en el tratamiento dietético de personas con diabetes y obesidad, ya que además de ser seguros, ayudan a mantener la dieta y un estilo de vida saludable.