No es algo nuevo que la dieta mediterránea y, en concreto, el llamado “oro líquido”, son elementos muy beneficiosos para la salud. El último estudio realizado por especialistas de la Universidad de Navarra va más allá y asegura que el consumo de aceite de oliva reduce hasta un 66% el riesgo de sufrir problemas circulatorios en las extremidades.

Para llevar a cabo esta completa investigación, hasta 7500 personas de diversas familias españolas se han sometido a un control nutricional durante 10 años. De esto se ha hecho eco el JAMA (Journal of the American Medical Association), que ha confirmado que la dieta mediterránea rica en aceite de oliva obtuvo una reducción de más del 60 % en el riego de padecer enfermedad arteriosclerótica periférica sintomática.

El estudio complementa otras investigaciones que desde hace tiempo han demostrado que además tiene efectos beneficiosos sobre los tumores, el colesterol y los triglicéridos.

Este mismo año, la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), sacaba a la luz a un estudio cuyos resultados defendían que el aceite de oliva virgen reduce la malignidad del cáncer de mama y ralentiza el crecimiento de los tumores.

Otros estudios, se han referido además a su efecto antitrómbico y antiagregante plaquetario que disminuye la insuficiencia cardiaca isquémica y a sus efectos beneficios sobre el colesterol, disminuyendo los niveles de LDL colesterol y triglicéridos.