Al hablar de verbena normalmente nos referimos a la fiesta popular con baile que se suele celebrar al aire libre por las noches por alguna festividad. Madrid acoge durante el año varias verbenas tradicionales desde siglos pasados.

La palabra verbena corresponde al nombre de una planta, la “verbena officinalis”. Se trata de una planta pequeña y su flor es de color rosa pálido. En algunos lugares de España, como por ejemplo en Madrid, hace cientos de años era costumbre acudir al baile con un ramito de verbena en la solapa, lo que terminó dando lugar a que las fiestas más populares acabaran llamándose así.

La noche de San Juan los madrileños iban al cerro de San Blas, hoy ocupado por el Observatorio Astronómico del Retiro, para buscar esta planta medicinal, que debía cogerse justo antes del amanecer. Por esa razón, se quedaban toda la noche cantando y bailando hasta que llegase el momento de coger la verbena, y de ahí que las fiestas que se alargaban durante toda la noche acabaron llamándose verbenas.

Los griegos y romanos ya la usaban como planta sagrada durante los ritos y las ceremonias religiosas, y para preparar conjuros de amor, filtros y hechizos. Además, era una hierba sagrada para los druidas celtas y también, los soldados la llevaban en sus alforjas como remedio para sus heridas. Se dice que la también llamada hierbaluisa es la hierba que lo cura todo, y se suele tomar en infusión por sus efectos saludables.

Las fiestas madrileñas más populares son San Juan, las de La Paloma, San Antonio de la Florida y San Isidro.