La ciudad de Madrid cuenta con numerosos pequeños detalles que dejan impactados a sus visitantes. Todos los curiosos que disfrutan caminando por la capital, descubren fascinados, los edificios tan antiguos y emblemáticos que se siguen conservando.

En muchos paseos, algunos más escondidos que otros, se pueden ver los balcones que decoran las fachadas de los edificios. Los bonitos paisajes que dibujan las forjas, cuando algún transeúnte decide alzar la vista para intentar alcanzar un horizonte que, no se deja abrazar.

Los balcones, elementos ignorados por muchos, cuentan con recorrido por el pasado de las calles y viviendas de Madrid. Condenados a simplemente ser usados o reconocidos cuando el calor aprieta, una vez instalados en escasos metros cuadrados, muchos llegan a preguntarse, ¿cuánto tiempo llevará este balcón aquí, y qué historias esconderá detrás de sus columnas?

En la Plaza de la Villa se encuentran varias de las respuestas a las incógnitas planteadas anteriormente. En la Casa de Cisneros, la construcción que ocupa el espacio central de la explanada, conformando uno de los escenarios más evocadores de la ciudad, se encuentran los balcones más antiguos de todos cuantos se pueden observar a día de hoy en la ciudad.

Esta fachada que asoma a la Plaza de la Villa, no se trató en su origen de la más importante. La casa palacio de estilo plateresco del año 1537, en sus inicios, tenía un acceso principal por la Calle del Sacramento. En ese lado de la fachada, donde descansan actualmente, sin demasiado ajetreo, los balcones más antiguos de Madrid, testigos directos de las andanzas de la ciudad han pasado totalmente desapercibidos. La pregunta que ronda a muchos por la cabeza es, cuántos intercambios de palabras y de secretos habrán tenido lugar entre las barandillas del palco.

Sería un privilegio si todas aquellas piezas pudiesen hablar, habiendo sido partícipes de la vida madrileña desde el Siglo XVI. Sólo queda echar mano de la imaginación, y soñar con las historias llenas de misterio, amor, traición o deseo que han ocurrido durante tantos años en ese balcón.