Están ahí, alguna vez se habla de ellos, pero mucha gente desconoce el paradero de muchos. La Comunidad de Madrid cuenta con numerosos parques reconocidos internacionalmente y en boca de todos pero, ¿se tratan de los parques más bonitos y mágicos de la capital?

Una lista de los 5 parques con historias, jardines, colecciones botánicas que te ayudan a descubrir algo más de Madrid.

1. La Estufa Fría del parque Juan Carlos I

Situada en el centro del mismo parque, la Estufa Fría cuenta con 4.000 metros cuadrados y una altura de 12 metros. En su interior alberga una colección de 220 especies y variedades de plantas exóticas.

Un jardín botánico de la capital más sostenible. Se trata de una estructura semicerrada que aprovecha los sistemas de calefacción pasivos para lograr un microclima en su interior. Gracias a su orientación, al uso de panales de cristal y un pequeño soterramiento se consigue una climatización natural sin necesidad de consumo energético.

2. Parque de Juan Pablo II

Dotado con 10,41 hectáreas e inaugurado en 2007, se trata de uno de los parques más grandes de Madrid.

En si interior,  cuenta con numerosos jardines mediterráneos que muestran la mejor jardinería del país. Acoge y fusiona plantaciones de especies tradicionales (olivo,vid y fruta) con otras más modernas.

En ellos se encuentran el Jardín de Oriente Próximo, el Jardín Medieval, el Jardín Árabe, el Palmeral o el Paraíso. El aguatambién forma parte del ambiente con juegos, ría, canaletas o albercas.

3. El Capricho de la Alameda de Osuna

Restaurado el pasado 2014, el Jardín “El Captricho” es uno de los parques con características naturales y artísticas más bonitos de Madrid.

Un entorno lleno de sensaciones y rebosante de historias en cada uno de sus rincones. Algunos artistas ilustrados construyeron pabellones, trazaron recorridos, dispusieron láminas de agua y crearon estancias para conseguir unir belleza, grandeza y singularidad.

Un colorido recorrido con fusión de colores y naturaleza muy recomendable para hacer en la época primaveral.  Robles, pinos, cipreses, tejos, cedros, plátanos y castaós de indias.

La fauna también se puede disfrutar en este jardín. Numerosas aves se pueden observar como mirlos, palomas torcaces, pitos reales, herrerillos… además de cisnes negros ánades. Entre los mamíferos, los visitantes se pueden encontrar alguna ardilla roja, musaraña o ratones de campo.

 3. El invernadero de Arganzuela

Integrado en el conjunto del antiguo Matadero de Madrid, este palacio de cristal de la Casa del Reloj cuenta con un espacio central y cuatro ambientes con microclimas para la exposición de su abundante flora: tropical, subtropical y desértica.

Un edificio histórico construido por el arquitecto Luis Bellido y González entre 1908 y 1928. Conocido en el pasado popularmente como la “Nave de las Patatas”, fue restaurado y rehabilitado para su uso como Invernadero en 1992.

Cuenta además con acuarios de peces y fuentes ligados al hábita de cada escenario.

4. La Quinta de los Molinos

La historia de este peculiar lugar viene ligado a su nombre. Dos molinos de Estados Unidos, eran traídos a este paraje en 1920 para extraer agua de regadío. En plena calle Alclá y cercano al metro de Torre Arias. Su primer propietario fue precisamente, el conde Torre Arias y posteriormente paso a manos de César Cort, el arquitecto alicantino, profesor de Urbanismo en la Escuela de Arquitectura y amigo de Arturo Soria.

Jardines y plantaciones frondosas se crearon con generosidad para el disfrute de sus paseantes de una velada de los más agradable.

5. Quinta de la Fuente del Berro

Con mucha historia, nada menos que del siglo XVII, se considera uno de los jardines históricos de Madrid. Se convirtió en un parque municipal en 1954. El recinto cuenta con elementos de gran valor, como el que se encuentra en la Fuente del Berro, cuyas aguas provenían de la casa real desde el siglo XVII.

Un lugar para disfrutar del paisaje. Actualmente cuenta con 6 puertas: dos al oeste que conectan el jardín con la colonia de la Fuente del Berro, 3 al norte que lo comunican con el parque de Sancho Dávila y 1 al sur en la calle O’ Donnell.