
¿Te gusta probar cosas nuevas en la cocina y te consideras un recetillas? ¿Has detectado una alta correlación entre innovación y desastre culinario? ¿Eres el amigo al que siempre se pide que colabore con la bebida?
Últimamente el mundo de la gastronomía está en auge. Programas de televisión, eventos, cursos… todo lo que tenga que ver con la cocina es sinónimo de éxito. Sin embargo, en el mundo del arte culinario hay varias máximas: tu abuela siempre lo hará mejor, la primera receta nunca sale bien y, aunque lo repitas muchas veces, no todos nacimos con el don de guisar bien.
En cualquiera de las situaciones, tendemos a avergonzarnos ante nuestras “recetillas” que rechazaría el mismísimo demonio de Tasmania. Pero nuestras mejores “obras de arte” ya no tienen por qué ser escondidas.







